Un reconocimiento que nació desde sus propios compañeros y que puso en valor el cariño, compromiso y dedicación entregados cada día.
Katherine Tolorza recibió un especial reconocimiento en el Día del Asistente de la Educación
Publicado el 06 de octubre, 2026.
La funcionaria de Escuela Boroa fue escogida mediante votación por sus propios compañeros para representar al establecimiento en la ceremonia organizada por el SLEP Santa Rosa, recibiendo un reconocimiento que refleja el cariño y valoración de quienes comparten diariamente junto a ella.
Hay reconocimientos que tienen un significado especial, sobre todo cuando vienen de las personas con quienes compartimos gran parte de nuestros días.
El pasado jueves 1 de octubre, nuestra funcionaria Katherine Tolorza vivió uno de esos momentos al representar a la Escuela Boroa en la ceremonia conmemorativa por el Día del Asistente de la Educación, organizada por el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santa Rosa.
Su nombre no fue escogido al azar. Fueron sus propios compañeros y compañeras de la Escuela Boroa quienes, mediante una votación, decidieron que Katherine recibiera este reconocimiento en representación de nuestro establecimiento. Un gesto que habla no solamente de su desempeño laboral, sino también del cariño y valoración que ha construido entre quienes trabajan diariamente junto a ella.
Durante la ceremonia se reconoció a asistentes de la educación pertenecientes a los establecimientos de las cinco comunas que forman parte del SLEP Santa Rosa. Cada uno recibió un galvano como símbolo del compromiso y dedicación demostrados en sus respectivas comunidades educativas.
Para Katherine, sin embargo, el mayor valor estuvo en saber que fueron sus propios compañeros quienes pensaron en ella. Tras recibir el reconocimiento, destacó precisamente el cariño que ha sentido de parte de sus colegas y la enorme alegría que significó vivir este momento.
La jornada también permitió escuchar al director ejecutivo del SLEP Santa Rosa, Luis Emilio Echeverría, quien relevó la importante labor que cumplen las y los asistentes de la educación. Una tarea que muchas veces se desarrolla silenciosamente, pero que resulta fundamental para que cada establecimiento pueda funcionar y entregar diariamente un espacio de acompañamiento, cuidado y formación a sus estudiantes.
Y es precisamente ahí donde este reconocimiento cobra un sentido aún mayor. Una escuela no se construye únicamente dentro de una sala de clases. Se construye también en los pasillos, en los patios, en una conversación, en la preocupación por un estudiante y en cada una de esas pequeñas acciones que realizan diariamente quienes forman parte de una comunidad educativa.
Por eso, desde la Escuela Boroa felicitamos con mucho cariño a Katherine Tolorza por esta distinción, pero también aprovechamos esta instancia para abrazar y agradecer a todas y todos nuestros asistentes de la educación.
Porque detrás de cada función existen personas que entregan parte importante de sí mismas para acompañar a nuestros niños y niñas. Y ese compromiso, aunque no siempre venga acompañado de un galvano, también merece ser reconocido.
FOTOGRAFÍAS DE LA CEREMONIA